Viernes Septiembre 21, 2018

 

 

NAIM y el "Juego de Uber"

 

Mañana el equipo de Javier Jiménez Espriú, tras conocer información detallada de construcción y financiamiento del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, presentará sus conclusiones a la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros de Salvador Landeros y al Colegio de Ingenieros de Ascensión Medina, quienes el 15 de septiembre habrán ya ejercitado alguna variante del “Juego de Uber” para hacer recomendaciones al proyecto que probablemente encabezará Carlos Noriega Curtis el próximo sexenio.

Es ejercicio es relativamente sencillo: una familia con necesidades de consumo al alza y tarjetas de crédito ya saturadas, posee un auto pero al que le falta piezas para andar (llantas, asientos, piezas del motor, etc) y tiene que elegir entre venderlo para pagar los gastos familiares, obtener recursos para tenerlo listo y trabajarlo como taxi ejecutivo, o abandonar por incosteable y buscar otras alternativas de transporte. Ello ejemplifica los casos de a) Concesión a particulares; b) Continuación del proyecto; c) Cancelar para retomar un aeropuerto en la Base Militar de Santa Lucía con operación junto con el actual AICM.

Un avión, tres caminos

Con la primera opción se obtiene los recursos para saldar gastos pero los recursos pueden agotarse, amén de que la familia cedería los derechos y beneficios inherentes del auto; huelga decir que el auto terminado vale más funcionando que detenido por falta de piezas. La segunda, continuar el proyecto, exige fuentes alternas de financiamiento y recibir a lo largo del tiempo recursos para solventar solo parte de los gastos pero la familia tendrá un auto trabajando. La tercera, implica perder un activo y sus flujos futuros amén de gastar más en transporte.

En este juego existen soluciones híbridas que ya le contaré. Considere que el proyecto a cargo deFederico Patiño sigue presupuestado en 13,300 millones de dólares, cuenta ya con 10 mil millones de capital privado, faltando unos 3 mil millones para una obra con avance físico promedio del 40%. El banquero Noriega Curtis -quién conoce desde jóven a Alfonso Romo- también hará sus cuentas.

Los aferrados y el SAT

Un auténtico dolor de cabeza para el SAT al mando de Osvaldo Santín es la renovación de su equipo de cómputo que se adjudicó Cepra a la fuerza luego de que la empresa de Joel Sánchez se inconformara contra la licitación que perdió en junio de 2016 y obtuviese el contrato. Pero como el órgano interno de control detectó irregularidades en algunas certificaciones de competencia de Cepra, el SAT revocó el contrato en junio de 2017… por lo que Cepra inició un litigio que impide la renovación total de los equipos pese a que la Auditoría Superior de la Federación de David Colmenares concluyó que la adjudicación original fue ilegal. El caso ahora se dirime en el Juzgado 1° de Distrito de Hidalgo, mismo que en otras ocasiones ha fallado a favor de Cepra y que en breve resolverá la suspensión definitiva cuando convenientemente el juez titular, Diego Ramírez, anda de vacaciones… aunque se habla de una denuncia vigente por fraude en la PGR contra la empresa y sus apoderados. ¿Será?

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@mfloresarellano

 

 

 

13 de agosto de 2018

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