Miércoles Agosto 23, 2017

 

Niños Chocolate

Autor:Jaime Cahabaud
Director: Alberto Lomnitz
Actuación: Fabrina Melon, Teté Espinosa, Marisol Castillo y Alejandro Morales
Músicos: Eduardo Castellanos y Guillermo Siliceo
 

 

Habla de México y los mexicanos

 

El foro Sor Juana del Centro Cultural Universitario se llena de injusticia social en la lejana Africa: procesos de producción del chocolate son apenas el pretexto para señalar cómo es que se captan a los empleados que inician con el proceso de elaboración de un producto que jamás han probado menos aún consumido. He dicho “empleados” sin que ello implique la relación laboral de “trabajadores”; son niños que viven de milagro porque son útiles para la cosecha del cacao, son esclavos aunque las leyes internacionales los protejan. Con ello se hace evidente un sistema legal universal que aplica sólo para quienes lo han creado y esos no son ni los niños.

Al ingresar al foro escuchamos música, el acomodo del público es particular dado que nos dividen al entrar entre los que somos espectadores y los que serán parte del apoyo técnico con la iluminación. Nosotros, los espectadores estamos en las butacas, como en cada función, dispuestas tanto en los dos niveles como en la esquina que hace dos frentes para los actores. Ellos, los espectadores que apoyan durante la representación son ubicados en el escenario sobre costales supuestamente con cacao.

A ellos los ponen a separar previo enseñarles qué separan, cómo y dónde se coloca cuál. No obstante que es teatro, que es una representación, estamos ante un hecho de abuso de autoridad y mal trato pues aunque sea un empleo, hay formas más amables que otras. La violencia que expone la puesta en escena está latente desde el inicio y el público entra al juego sin mayor lío. Quizá por tal sea prudente que platique con los menores antes de ingresar al foro. Permítame aclarar que no vemos ni golpes ni sangre y mucho menos la tortura que viven los niños en esas condiciones, pero si lo sabemos en tanto que cuentan que han sido secuestrados o vendidos por sus familiares. ¿Puede mi tío venderme?

Es aquí donde la puesta en escena duele. Duele porque la respuesta es sí, no preciso para las plantaciones de cacao en África, sino para otras actividades aquí, en la ciudad de México.

La puesta en escena es llevada a cabo con fluidez, con la naturalidad de los niños y la frescura de sus sueños, cantan, juegan e intentan escapar. En la ficción una es rescatada por el apoyo de un periodista que tiempo después desaparece; en la realidad esa historia fue real. Tanto el niño, al que remite la historia en voz de una niña, como la hija del periodista asesinado se encontraron en una universidad en América Latina. El derecho de las y los niños a la educación se niega cuando son esclavos o trabajadores al servicio del patrón.

Eso mismo vemos en los vagones del metro, en las esquinas y dentro de las casas cuando la situación económica favorece que se maquile en los hogares y que los niños sean “apoyo” de la economía familiar. Por lo anterior, podemos decir que es una puesta en escena que lleva a la reflexión del sistema económico en que vivimos y que nos invita a ver el proceso de producción de los productos que consumimos. Una vez conscientes de qué y cómo fue elaborado eso que compras, decidirás –informado- si sigues pagando el abuso de poder o te sumas al no consumo de tales productos. ¿Si dejáramos de consumir, se dejaría de producir?

Al fondo del escenario vemos láminas para formar una pared de una habitación. Los músicos están en la planta alta con vestimenta africana, marimbas, percusiones  de mano y de píe. Un gran árbol de cacao cubre a los niños cuando escapan, ahí nos cuentan que podrían morir por la mordida de un cien pies o bien perder uno por el uso del machete (si es que no tienen cuidado, claro, si lo tienen se mantienen vivos y completos en esas condiciones). La escenografía cuanta además de los costales para espectadores, los apilados como parte del ambiente, el árbol y la referencia a la habitación, presenta cinco tarimas de embalaje con las que realizan todos los espacios y juegos en escena. Debajo de ellos hay luz, en unos botes de galón hay luz que queda matizada y provee un ambiente fresco en la noche que crean.

Ante el poder de empresas como Nestlé, el gobierno carece de “gasolina” para cuidar las plantaciones. Me pregunto si los asistentes a este teatro son los mismos que consumen chocolates suizos.

Después de reír, cantar y relajarnos porque el pasado quedó atrás, parece que acaba la función y no. Son los actores los que detienen el aplauso para hacer el énfasis en los “niños chocolate” de la Ciudad y no dicen que más de cien mil niños menores de 14 años trabajan. Salen y ahora sí, ha terminado dejando al espectador ya no en la ficción hermosa, profesional y mágica que acaba de ver, sino en la realidad que enfrenta en su vida cotidiana. ¿Será que cuando quiera un postre, pensará en un buen chocolate? ¿En qué condiciones se cultiva el chocolate en México? ¿Qué ocurre cuando le damos dinero al niño vagonero o compramos una chuchería a los niños en la calle?

Acuda a esta puesta en escena y si no se conmueve tanto como se pone a pensar, me comenta por favor en este medio; sus comentarios son una forma de conocer su percepción en relación al teatro mexicano.

Por último he de señalar que la dramaturgia de Jaime Chabaud está centrada en cuestiones sociales y que los niños o el derecho a la infancia le interesa desde hace años en nuestro país, aunque hoy se asome a países como Burkina Faso, Niger, Mali y Togo. El trabajo actoral de Teté Espinosa lo sorprenderá gratamente porque interpreta a un niño y usted, si no la ha visto antes seguro se queda con la duda, el elenco lo integran tres mujeres y sólo un hombre en el personaje del reportero.

 

Funciones: sábados y domingos 13hrs., hasta el 25 de junio de 2017

Teatro: Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario. Insurgentes Sur 3000, en Ciudad Universitaria, metro Universidad, metrobús Centro Cultural Universitario. En el Marco del Libro y la Rosa, función doble: Domingo 23 de abril/10:30 hrs. y 13:00 hrs.

Localidad: $150°° general, descuento del 50% para maestros, estudiantes, trabajadores UNAM, INAPAM y jubilados ISSSTE e IMSS todos con credencial vigente.

Accesibilidad: Cuenta con sanitario en la planta baja exclusivo para personal que no pueda subir al sanitario general en la planta superior.

Duración: 60 minutos

 

 

 

 

 

Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Teatro

Niños Chocolate

La historia de Zahhak y Fereydún

Herodes Hoy

El Diccionario

Galileo, una tragicomedia cósmica

Micro Encuentro

Noches de reyes

Enamorarse de un incendio

La cría

El ruido de los huesos que crujen

Sir Ko, la vida es un acto no premeditado

Dicen que me parezco a Santa Anna... ¡Y ni guitarra tengo!

Otelo o la libertad del ser

Almas Gemelas

Luto de Sangre

El huequito de Dalila

Hipotermia

¿Por qué Pelotes no quiere bañarse?

Mi nombre es Salvador

Las nuevas directrices para los tiempos de paz

Teatro no es, danza no es, teatro-danza tampoco, ¿que es?

Tradiciones mexicanas

Te Pareces tanto a mi mamá

¡Pardiez!

Dependencias enfermizas

Se llama PeRsPeCtIvA

¿Por qué no?

Piedritas y charquitos

...no creía que el mudo fuera así...

¿No! Yo no voy a matar

Espermatosaurios

La Sirenita

Si estoy muerto no puedo morir

¿Son o se hacen?

Cuando quien gana, pierde

Pera y manzana

XXXIX Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro 2017

Las "Golondrinas" para la virgen

¿Teatro oscuro?

¿Cuál es el precio de tu significado?

Diálogos en soledad

Belleza ¿una categoría?

Se nota...

¿Habrá entendido?

Pas-tel, sor-pre-sa…

Dar testimonio contrarresta la fuerza del poder

Un espacio más

...ni fila había

Perrona, superlativo de sobrenatural

Esto no es Dinamarca

La Alondra

El Diccionario

El más fuerte

Cuántos cuentos cuentas

Traslúcid@

Humboldt o de cuando el espacio define

Una luna para los malnacidos

Instrucciones para jugar de memoria

Contrasujeto

Noche de estreno

Henequén

Handel

El gordito quiere ser cineasta

Los equilibristas

La ilusión

Fractales

Remedios para Leonora

Al mal paso, darle risa 2016

Raptola, Violola y Matola

De los laberintos se sale por arriba

Sr. Perro

La extinción de los dinosaurios

Tócala de nuevo, Cacho

El Príncipe Ynocente

El tablero de las pasiones de juguetes

La ópera de los tres centavos

En la soledad de los muertos

Madero o la invocación de los justos

Bastedad

ContrAcciones

Heimweh Estaciones

Hamlet

El Juez de Tenochtitlán

Antígona

Medea

La flauta mágica según Papageno

Benito antes de Juárez

Siete segundos: In God We Trust

El inspector v.1 Los impecables

La canción más alegre del mundo

Humboldt, México para los mexicanos

El pájaro Dziú

Psique

Melville en Mazatlán

Ricardo III

¿Cerrarán el teatro del Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro?

XXVIII Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro

Y... ¿dónde está la Virgen?

El pequeño mal

Noches de leyenda

La niña que se volvió titiritera

Un juego escénico que te puede desconcertar si pierdes un momento la atención. La puesta en escena te cuenta tres historias, una dentro de la otra

Romeos

Tío Vania

Todavía tengo mierda en la cabeza

La muertita

Las arañas cumplen años

La escuela de las mujeres

Sentencia, ensayo de un juicio

Retrato de ella dormida

Palabras de amor en alemán

Neva

Tiradero a cielo abierto

PinoXcho

Ricardo III

Taladro

Jacinto y Nicolasa

El Refugio

La obra de Bottom